Mi novia y yo estábamos en el parque, en un hermoso día soleado. Vimos a un hombre negro pasar y mi novia inmediatamente se sintió un poco mojada. Ella sugirió que lo invitáramos a casa para poder tener sexo con él y yo poder verlo. El negro la folló muy fuerte tanto por el culo como por el coño, y la hizo correrse también mientras yo lamía su jugoso coño. Él la penetra a lo perrito, misionero y vaquera y ella le chupa la gran polla hasta el fondo. Se corre en su coño y compartimos un apasionado beso húmedo. A mi novia y a mí nos encantó.
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